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jueves, octubre 25, 2012

Escuela de Líderes - Parte III

Escuela de Líderes - Parte III
Por: M.T.I. Raúl David Salomón García
 

1.    Aptitudes Básicas.
Las aptitudes básicas de esta nueva clase de profesionistas van más allá de las obtenidas en las aulas y que son destinadas a lograr un mayor conocimiento técnico sobre las diferentes ramas del saber.
En la experiencia docente, es común encontrar alumnos con altos rendimientos técnicos que sin embargo presentan también grandes debilidades en las habilidades inherentes al profesionista y que los docentes de nivel superior dan por sentado que se adquirieron a lo largo de los niveles educativos anteriores.
Es decir, las aptitudes básicas que se consideran en la Escuela de Líderes se refieren a algo más que saber programar, aplicar principios matemáticos, conocer y operar maquinaria, es más que conocer metodologías o estadísticas sobre un tema determinado; se refieren en cambio a las habilidades básicas tan bien vistas en los sectores privado y público y que logran dar al individuo que las posee una ventaja competitiva.
Aunque respaldadas totalmente por los conocimientos técnicos, son en realidad estas habilidades o aptitudes las que logran la resolución de conflictos a un nivel correctivo, preventivo e incluso predictivo; son también estas actividades las que logran la comunicación adecuada de objetivos personales e institucionales y por supuesto logran también la dignificación de las profesiones.
En este sentido, la escuela de líderes propone impactar en las siguientes áreas.

a)    Habilidades de Pensamiento y Pensamiento Crítico
La memorización, la lógica, la capacidad de abstracción, la visión de sistema son habilidades claves que le permiten al líder en formación un mayor entendimiento y control de la situación. El pensamiento crítico es la capacidad de utilizar las habilidades de pensamiento en el momento apropiado, de discernimiento de fuentes, es la capacidad de análisis objetivo, de síntesis pero sobre todo es la capacidad de actuar de la mejor manera en la peor de las circunstancias. Para dejarlo más claro:  "El pensador crítico ideal es una persona habitualmente inquisitiva; bien informada, que confía en la razón; de mente abierta; flexible; justa cuando se trata de evaluar; honesta cuando confronta sus sesgos personales; prudente al emitir juicios; dispuesta a reconsiderar y si es necesario a retractarse; clara respecto a los problemas o las situaciones que requieren la emisión de un juicio; ordenada cuando se enfrenta a situaciones complejas; diligente en la búsqueda de información relevante; razonable en la selección de criterios; enfocada en preguntar, indagar, investigar; persistente en la búsqueda de resultados tan precisos como las circunstancias y el problema o la situación lo permitan."
(Pensamiento Crítico: ¿Qué es y por qué es importante?,Peter A. Facione, Insight Assessment, 2007, página 21)

b)    Habilidades de comunicación oral y escrita  
Porque comunicar eficientemente los logros es casi tan importante como alcanzarlos y porque las organizaciones globalizadas exigen profesionales que dominen las técnicas de comunicación más efectivas en el sector empresarial y la administración pública.
 
c)    Diseño de imagen personal y corporativa
El manejo de marca, personal y corporativa es más que gestionar una imagen exterior del profesionista, por el contrario, representa una serie de valores que guían la conducta ética del profesionista como la honestidad, la calidad en el servicio, la responsabilidad, la puntualidad y otros no menos importantes. Es importante que el nombre del profesionista se convierta en un referente importante en el área de influencia donde presta sus servicios.
 
d)    Uso de medios digitales
La tecnología es la mejor herramienta del profesionista, sin embargo se necesita aplicarla eficientemente para que esta pueda rendir los resultados esperados. Los medios digitales emergentes exigen el conocimiento de las herramientas de productividad que estos ponen al alcance y que hoy por hoy están convirtiéndose en un standard a nivel mundial.
 
e)    Administración del tiempo
Esta bien podría ser conocida como la era de la procastinación. La tecnología que nos ayuda a ser más productiva también nos provee múltiples distractores que limitan la productividad; desde contenidos ajenos a las necesidades del desempeño laboral hasta la posibilidad de comunicarse continuamente a través de dispositivos móviles y redes sociales sin que esto represente un valor agregado a la empresa u organización donde se prestan los servicios. Ahora más que nunca es necesario establecer formas eficientes de administración de tiempo.


Gracias por leer.

domingo, septiembre 16, 2012

¿Como alineamos las T.I. con los negocios?


Por: Raúl David Salomón García

Soy tecnólogo, yo confieso. Y esta imagen de Dilbert describe a los tecnólogos a la perfección muchas más veces de las que estoy dispuesto a admitir. Tenemos una formación curiosa, somos hiperactivos en cuanto a lo que se refiere a la obtención del conocimiento; estamos acostumbrados a abandonar herramientas que sirven por otras que apenas han salido al mercado y que están en fase Beta; buscamos siempre lo último, lo nuevo, lo reciente; todo lo anterior con la finalidad de probar, criticar, mejorar pero sobre todo para poder presumir de que ya nos hemos subido al barco emocionante de la novedad. Y dicho sea de paso, he de decir que muchos de los tecnólogos disfrutamos de los acertijos y de las soluciones complicadísimas que resuelven problemas demasiado pequeños para el resto de la gente.

Como tecnólogos eso está bien, es no solo emocionante sino necesario estar al día en cuanto a lo que se refiere a tecnologías, gadgets e investigaciones científicas que más temprano que tarde seguramente impactarán en el área de Tecnologías de Información; sin embargo, esta actitud nuestra de preferir el reto al resultado resulta incompatible con las expectativas de cualquier empresa u organización cuyo éxito se mide precisamente por los objetivos y metas alcanzadas y que son medidas normalmente en términos de utilidades económicas.

¿Qué hacer entonces cuando nuestra necesidad innata nos lleva a experimentar y en cambio las empresas necesitan utilizar algo ya experimentado y probado? ¿Cómo hacer para que nuestra labor como tecnólogos realmente ayude a lograr los objetivos de la empresa? ¿Qué hacer para que las empresas dejen de considerar al departamento de tecnologías como un gasto y empiecen a considerarlo una inversión?

Recomiendo cinco puntos clave para lograr una alineación entre tus habilidades y los objetivos de la empresa:

1. Haz tuyos los objetivos de la empresa para la que trabajas. Conoce cuáles son sus metas, cuáles son sus expectativas; por un momento deja de pensar como un tecnólogo y piensa como empresario; identifica no solo los elementos tecnológicos del problema sino también problemas de recursos humanos, de financiamiento, de mercado, etc. esto ayudará para que todos tus esfuerzos estén encaminados hacia el logro de los objetivos de la empresa para la que trabajas. Recuerda que el éxito de la empresa no se basa en Megabytes o Megahertz sino en dinero; en pocas palabras, no exijas que los objetivos de la empresa se rijan por la tecnología disponible, más bien, con la tecnología disponible ayuda a alcanzar los objetivos. Este tipo de actitud hace que además de solucionar problemas tecnológicos, seas capaz de resolver también complejos problemas gerenciales, con su correspondiente mejora en tu vida laboral.

2. Compara y selecciona herramientas. En caso de no desarrollar software hecho a medida, investiga cuidadosamente las diferentes herramientas que te permitirán alcanzar los objetivos de la empresa, de ser posible acércate a personas que hayan implementado con éxito algunas de las herramientas que planeas utilizar en las soluciones que propones para garantizar que la relación costo-beneficio es la adecuada.

3. No te desconcentres cuando aparezca algo nuevo. Una vez que hayas elegido la herramienta adecuada para la aplicación o para el desarrollo, se prudente al seguir investigando sobre novedades en el mismo campo; es preferible que te adaptes a nuevas versiones del mismo software que a software completamente diferente cuya implementación seguramente se logrará en el doble de tiempo por el desconocimiento de la herramienta. Al elegir una herramienta de hardware o software, capacítate para obtener sus máximas prestaciones.

4. No le temas a la contradicción. La empresa te ha contratado por tus conocimientos, hazlos valer cuando se trate de defender tu punto de vista como Tecnólogo pero trata de que sean los objetivos de la empresa los que guíen tus consejos en el área de Tecnologías de Información y no al revés. En contraparte, los empresarios frecuentemente opinarán sobre cosas de las que no conocen y no contradecirlos (constructivamente claro) puede llevar a retrasos importantes o peor aún, a la inviabilidad de los proyectos. En caso de que tus opiniones no sean tomadas en cuenta, trata al menos y sin exagerar, de explicar las consecuencias posibles de no seguir tus sugerencias.

5. No le temas al Outsourcing. Eres un consultor, como tecnólogo sabes que existen cosas que sencillamente son imposibles de alcanzar en determinados tiempos y con las herramientas de que se dispone en la empresa; no pienses que recomendar a una empresa externa para desarrollar el trabajo va a quitártelo, claro, siempre que esté bien justificada la búsqueda del Outsourcing. El outsourcing justificado y bien supervisado puede ahorrar grandes costos para la organización con los mismos beneficios mientras el departamento de Tecnologías se capacita en el uso, la administración y el mantenimiento de las herramientas implementadas. Insisto, si ayuda a lograr los objetivos de la empresa, una buena opinión es tan importante como un buen desarrollo.

Gracias por leer =)